QUIZAS PORQUE MI NIÑEZ SIGUE JUGANDO EN TU PLAYA…AQUELLAS PLAYAS DE MI INFANCIA : De Cabo de Gata, y punta Entinas a Cabo Malabata, pasando por Rio Martin, Restinga y Cabo Negro…
No recuerdo
muy bien, cual es
el momento de mi más tierna
infancia, ni el
lugar donde mis ingenuos ojos
de niño vieron y
admiraron un remoto
día la inmensa línea azul
del mar, ni
cuando me vino
esa suave brisa
con sabor a mar
y a sal , ni cuando por primera
vez percibió mi oído
el ritmo
candente e incesante
de las olas
rompiendo en aquellas
playas de mi
infancia.
Nací en Tetuán , en Marruecos y sé que
mis padres me llevaron
multitud de ocasiones , junto
a vecinos y
grupos de amigos a
aquellas playas cercanas a la ciudad
marroquí, playas de arena fina , playas
hermosas e inolvidables , quizás disfrutada
todavía en aquellos
mis primeros meses o años de
mi vida de forma pasiva,
los chapuceos y ahogadillas, juegos en la
orilla de la playa, primeros contactos
con la brisa,
el sol y la
sal en el
agua marina. Luego, ya
conforme fuimos creciendo , cualquier modo en
verano, en vacaciones de
disfrutar de un día,
un domingo de playa
era mediante excursiones
de vecinos al Rincón del Mediq , a Cabo Negro, o
a Rio Martin, cogíamos juntos
familias enteras la
valenciana y en escasamente
una hora estábamos disfrutando de
aquellos juegos, juegos con
compañeros de clase,
vecinos de la misma
calle y amigos
de nuestros padres,
tiempo especial para
disfrutar aquella vitalidad infantil
en aquellos chapuzones, aquella arena, aquel
frescor , y aquellos bocadillos
que con tanto
cariño nos preparaban
en casa.
Los abuelos
de Almería se iban haciendo
mayores, y ya llevaban
nuestros padres años sin ir
cada verano . Al principio
era cada dos años.
Años pares, nos tocaba
quedarnos en casa , playas de Tetuán, o
las de Tánger (teníamos allí
familia para pasar
algunos fines de
semana o en las
vacaciones )en aquella fina arena
de la playa
tangerina aguas del atlántico,
la Corniche el
arroyo de los judíos, en Ba Kacem , en Achakkar, grutas de Hércules, o Cabo Espartel fina
arena de las
playas de Tánger,
vivida con nuestros
primos , amigos hebreos,
excursiones con el colegio. Pero
al principio , nuestra primera
infancia era así
eso…años impares, nos tocaba
ir a ver
a los abuelos
y tocaba playas de Almería, esencialmente las de
Roquetas, la playa
de las salinas, la
playa de la Romanilla,
las del puerto, las cala del
faro y el
castillo o más allá
las marinas, la
reserva o Punta Entinas .
Luego a partir
de 1961 quedo establecido que todos
los veranos iríamos a
pasar las vacaciones
con el fin
de acompañar principalmente a
los abuelos y
compartir más a
nuestra familia de Roquetas
de Mar. Y así
fue hasta que
en 1967 nos
vinimos definitivamente de Tetuán
, repatriados a la
tierra de nuestros
abuelos. Se acabaron los
bonitos recuerdos de
las playas de Restinga, Cabo Negro, Rincón del Mediq
o de Rio
Martin . Aquellos viajes en
la valenciana o
con amigos y
vecinos, aquellas tardes de
juegos, canciones, y
conversaciones interminables que
nos acompañaron en
nuestro crecer norteafricano. Pero aquel
1967 supuso también ya el
final de nuestras
playas de infancia, quizás porque
ya rozando el
final de nuestra adolescencia, la vida
de mi familia, tras la repatriación desde
Marruecos, se centró
en Almería ciudad, seguíamos yendo a
la playa, pero
ya no era
un ir familiar,
ni con los
amigos de la
infancia, porque habíamos, casi sin
darnos cuenta , dejado atrás, una
parte de nuestra
infancia y adolescencia,
y fue el verano
de 1967 el que marcó un
antes un después,
también ante el
cambio de mi familia
instalándose en Almería,
y cambiando nuestras
costumbres de veraneo
en casa de
los abuelos de Roquetas
y por supuesto
la marcha definitiva
de Marruecos, pues mi padre volvía a
instalar su negocio
en Almería, rehaciendo su
vida, tras haber
vivido en Tetuán , en
Marruecos casi cincuenta años.
Habíamos pasado página
de tiempo que ya, rozando nuestra juventud
y con ello
las responsabilidades de
nuestros estudios, invitaba a
vivir en otros ritmos y en otras posibilidades más frágiles, lejana al disfrute y
el placer de
las vacaciones en “modo
niños “ entrabamos en otra
etapa de nuestra vida ,
asumiendo ya las
responsabilidades de los
estudios y el
trabajo que cada día se
nos venía encima. Quizás mas
en esa etapa
de joven aventurero conocí mejor
las playas de Cabo
de Gata, su belleza , sus
calas, tertulias y
concursos en la
zodiac del padre
de un amigo. Ya
era otra forma
de afrontar la
vida y el
final de la adolescencia.
Y
disfrutamos como se
suele disfrutar todo
en la infancia , con
aquellos once , doce, quince ,
diecisiete años. No solo era
la playa, eran las
noches en el
puerto, en el
chiringuito de Jeromo, los bailes
y las tertulias en la que
llamaban con imaginación bucólica,
la
casita del Canada. Era el
cine de la
terraza Romera , la terraza cine Cara
o el vetusto
cine Gon el
cine de verano,
las tertulias en
noches de luna
junto al morro del
puerto. Las veladas en
la plaza del
pueblo, la nocturnidad libre
de miedos horarios
que no habíamos podido
vivir los últimos años en
Tetuán tras la
independencia marroquí, por la inseguridad
y un cierto
miedo a salir a
deshora a la
calle.
Playas de Roquetas. Aquel
inmenso e inolvidable paisaje
de las Algaidas, caballones interminables por donde
nos acercábamos a
la playa era
impresionante, caminar o pedalear en
bicicleta a través de
los estrechos caballones
que protegían las
inmensas salinas de
Roquetas, aquellas charcas , de
hectáreas equivalentes cada una
a cuatro estadios grandes
de futbol, con su
olor inmenso a
agua del mar, durante casi tres kilómetros,
con el
fondo de la
inmensa mole de las montañas
de la Sierra
de Gador, y perdido en
el horizonte Almería en
la lejanía, casi escondida,
por el faro o castillo
de San Telmo, y el Cabo de Gata
terminando la línea del
horizonte. Caminábamos hablando
con la chiquillería,
disfrutando de aquel olor y
sabor a sal
en la brisa que
nos acariciaba ya fuéramos en
bicicleta o andando .
Un
susto , que no olvidare nunca fue el
momento de vivenciar el
miedo de ahogarme. Era una
apuesta que se hacía entre chavales de
catorce años, en
la cala del Castillo o del Faro de Roquetas, donde
se establecían mini
concursos de nadar agua adentro
hasta ver o divisar la
torre de la
Iglesia del pueblo . Y el
miedo me paralizo, miedo a
ahogarme , a estar distante
de una posible
ayuda, todo se volvia en
mi contra. Instantes que
se me hicieron
eternos. Solo la ayuda de aquel gran
amigo del momento,
Juan Gonzalez, buen nadador,que
con premura me hizo
superar aquel difícil momento
en donde me
temi lo peor .Siempre
se lo agradeci. Y
ausente ya el
, lo sigo
llevando entre los
nombres que guardamos
en el corazon.
Decia Heraklito aquello del paso del
tiempo “ No te bañaras
dos veces en las
aguas del mismo rio “ Pero si
es verdad que
aquellas playas de
nuestra inrfancia desaparecieron de
golpe. Tanto en Tetuan, como en Roquetas, fruto del
desarrollismo de la construcción
, de la
invasión de nuevas
inmobiliarias las modernas
urbanizaciones de urbanizaciones al
estilo costa del
sol tanto en
Marruecos, cabila , cabo negro etc
y en Roquetas la urbanización
de
sus playas, la desaparición
de
aquel paisaje de
charcas que buscaban
flamencos , cigüeñas y otrtas
aves en su paso hacia
Africa, cambiaron para siempre
aquel tremendo paisaje
de belleza entre
charcas y caballones. Tampoco ya éramos nosotros
los mismos que mirábamos
con
añoranza aquellas fotos
de unas playas
que ya no
son las mismas , que
ya no existen
o que las
miramos ya desde
la mirada de
adultos o ancianos
en que el tiempo
nos ha ido metiendo ,
quedan tan solo
en el paisaje de
ese verano azul,
los nombres inolvidables
y sus rostros
de aquellos grandes
amigos de la
infancia que siempre
llevaremos en el corazón.
Es hoy mi vitamina D,
la que no r me
fortalece estos huesos
ya doloridos pero
si ese espritu
necesario para luchar
fuertemente cada dia y seguir
andando mirando al mar
o
a las montañas
cercanas ,m en busca
de horizontes queridos y
necesarios, horizontes y
esperanza . Menú de cada día
http://antoniomarincarablogsport
























































































































































































